martes, 24 de abril de 2012

Jorgeada de Aragón 2012: crónica

Vaya por delante que estoy vivo. El día de San Jorge de 2011, mi hermana me regaló el libro “Nacidos para correr”. Cuando terminé de leerlo me dije que algún día finalizaría una ultra. Un año después, el día de San Jorge de 2012, he visto cumplido mi sueño.  Ahí va la crónica.
Llevaba tiempo preparando esta marcha popular de 75 Km, que partiendo de la Plaza del Pilar de Zaragoza a las 22:00 los que la andan, y a las 24:00 los que la corren -este año en su primera edición- finaliza en la Ermita de San Jorge (Huesca). 
El domingo por la tarde me preparé la música para el ipod y la mochila que iba a llevar encima a lo largo de toda la carrera. Me llevé una luz frontal de repuesto y pilas nuevas,  una camiseta térmica de manga larga, guantes, 2 barritas energéticas, un gel de manzana, un bimbollo con nocilla bien aplastadito para que no ocupara espacio, dos minibotellines de 250 mililitros con bebida isotónica, 1 botellín de 450 con agua, un cortavientos y no se que más. Me puse zapatillas de asfalto. Aunque el trazado incluye gran parte de caminos, las de trail me cargan los pies si las llevo en llano varias horas. Decidí ir con más amortiguación. 
A las 23:15 nos plantificamos Ana y yo en la plaza del Pilar. Fue llegando la gente, creo que 31 corredores en total. Los había con pinta de triatletas de élite, con pintas de corredores de élite, con pintas de élite en si mismos… y con pintas normales como yo. Pero todos vibrando y esperando a las doce para, con la última campanada del reloj del Pilar, emprender la marcha. Y la emprendimos. Con asombro de algunos viandantes que estaban "por ahí", y más asombro de los que preguntaron que adónde íbamos.
Yo tenía intención de correr a unos 6:45 minutos por kilómetro, pero el ritmo de salida fue bastante más rápido. Antes de dejar Zaragoza, ya quedamos cerrando el grupo unos 8 corredores que corrimos los 8 primeros kilómetros a ritmo de entre 6 y 6.20 m/km. Demasiado rápido para mi, pero me daba pánico dejarlos marchar a todos y quedarme sólo y último. No al menos hasta alcanzar a los andarines que habían partido 2 horas antes. Por suerte los comentarios del grupo eran que íbamos demasiado rápido, pero ahí seguían (¡?). Si algo he aprendido en mis carreras largas anteriores es que los esfuerzos iniciales se pagan. Es difícil contenerse al principio, pero hay que hacerlo. Pasamos San Juan de Mozarrifar sobre las 00:45. El pueblo estaba desierto y acababan de quitar el avituallamiento de los andarines (este no estaba contemplado para los corredores). En el siguiente tramo y hasta Villanueva de Gállego, en el km 15, el grupo de 8 se desdobló en 5 que se fueron alejando por delante, y 3 que cerrábamos. Luis e Iván.  Al llegar a Villanueva, al girar una calle nos dimos cuenta de que los que llevábamos por delante ya no estaban. Nos acabábamos de saltar el avituallamiento (creo que estaba en un pabellón deportivo) y nos dio pereza dar media vuelta para buscarlo. Nos comimos una barrita energética, bebimos agua y seguimos los 3 a un ritmo más soportable de entre 6:45 y 7:15 m/km hasta Zuera (Km 25). En este tramo adelantamos a muchos andarines. Llegamos al avituallamiento en el pabellón de Zuera. Comí galletas, conguitos, bebí agua y nos dispusimos a continuar la marcha Iván y yo (Luis decidió que seguiría andando). Cuando nos íbamos nos cruzamos con el grupo de 5 corredores que perdimos en el avituallamiento anterior.  Llegaban entonces a Zuera. Ya no íbamos últimos…
El siguiente tramo y hasta el Km 35 aprox lo corrí con Iván a un ritmo bastante cómodo. Al llegar a ese punto, Iván me dijo que siguiera yo solo, que él iba a ir más lento. Nos despedimos y ahí empezó mi aventura en solitario. 40 Km “de nada”. La verdad es que llegado ahí, casi prefería correr solo, a mi ritmo y sin presión. Me puse los auriculares y empezó mi carrera. Del 35 al 47 fui adelantando a gente continuamente. Cada vez a menos, pero iba adelantando. Al menos podía intercambiar un saludo de vez en cuando. Desde el 47 hasta el 57… sólo casi del todo. Creo que adelanté a 3 andarines y algún corredor que en ese punto de la marcha ya iba andando. Por lo que me dijeron en el avituallamiento del km 47 habían pasado unos 15 delante de mí.
Vi como clareaba. Llegué a Almudévar (pueblo fantasma a esas horas) y en el avituallamiento me comí un bocadillo de panceta recién hecha a la brasa. Joer, que bien entró!. Bebí, me cambié de camiseta interior y continué, por camino de piedras. Adelanté a la última persona que vería sobre el km 58, un andador con unas piernas como robles. En el km 66 estaba solo. El sol ya habia subido un poco. Después de 7 horas podía ver el paisaje. Oir los pájaros.  Me emocioné. Vi claramente que iba a terminar mi primera ultra. Me acordé de Ana en la plaza del Pilar, apenas hacía 8 horas, despidiéndome. Tuve ganas de llorar, y creo que se me humedecieron los ojos. Me dio un subidón de moral y seguí corriendo (y andando, ya que a esas alturas tenía la rodilla derecha algo fastidiada) hasta el avituallamiento de Walqa. Desde ese punto hasta la meta tardé unos 45 minutos más. Y nueve horas y veinte minutos después de salir de Zaragoza, allí estaba Ana, esperándome, junto a Agapito, un buen amigo oscense que también vino a recibirme. Subidón, bajón, ducha y "como nuevo". Recogí mi diploma, saludé a la gente que estaba por allí (poca) y nos fuimos a comer un pincho de tortilla. 
No sufrí. No lo pasé mal.  Creo que hice una buena preparación y un buen planteamiento de carrera. Como crónica lo dejo aquí. Podría contar muchas sensaciones, sentimientos, pensamientos...Pero lo dejaré enfriar un poco en mi cabeza para el siguiente post. Todavía no lo he digerido del todo. 

(por cierto: Ivan, Luís, si llegáis a este blog, dejad una mini-crónica en forma de  comentario para saber como terminasteis. Fue un placer compartir parte de mi primera ultra con vosotros)

Aquí dejo algunas fotos de la jornada.

Apunto de recoger el dorsal
Conversando con Javier
Foto de grupo antes de la salida
Nervios de última hora
Con Cesar. Llevamos a los niños al mismo colegio. Gran corredor!
Más nervios de última hora...
Sale el sol.
Primera ULTRA finalizada!
A soltar las piernas...


jueves, 19 de abril de 2012

Charla sobre Ultrarunning

Carlos en un momento de la charla
Ayer tuve la oportunidad de asistir por segunda vez a una charla de Carlos Ultrarun (@CarlosUltrarun), esta vez en la tienda de Barrabés Zaragoza.
Carlos es un experto corredor de Ultradistancias y que hoy en día, según sus palabras, dedica más tiempo a trazar rutas que a correrlas en competiciones. Es un experto trazador. No se si esta categoría laboral existe en el catálogo nacional de cualificaciones profesionales, en el que aparecen cosas como "GESTIÓN DE LA INSTALACIÓN Y MANTENIMIENTO DE CÉSPEDES EN CAMPOS DEPORTIVOS", o "GESTIÓN DE LA PRODUCCIÓN Y CALIDAD DE HILATURA, TELAS NO TEJIDAS Y TEJEDURÍA DE CALADA". Pero ahora se dedica más a eso: a organizar y trazar "rutas Ultra".
La charla fue muy amena. La hizo muy llevadera. Habló de terminología, tipología, algo de historia, equipamiento, preparación...
Puso ejemplos concretos, mezcló experiencias personales, dio consejos... No entraré en detalles. Sólo decir que logró mantener la atención de la audiencia que se concentró allí.
Después de contar cosas concretas sobre el mundo de este tipo de carreras, lanzó una pregunta más filosófica. "Por qué?" ¿Cuáles son los motivos que impulsan a tanta gente a hacer estas cosas?. Hay deportistas para los que 42km no es larga distancia ni mucho menos. Corredores que corren durante días y en condiciones exrtremas. Gente que hace cosas que otra gente ni se imaginaría que se pueden hacer. ¿Por qué lo hacen? En esto coincido plenamente con Carlos: aunque lograras explicarle a los que te preguntan los motivos y sentimientos por los que haces estas cosas... no lo entenderían. Simplemente se hace, cada cual sabe su motivo, y a cada cual le llena de una forma distinta. Pienso lo mismo.
El lunes si todo va bien habré terminado mi primera ultra. 75Km. Los comentarios que más oigo son del tipo "estás como una cabra", acompañados de una sonrisa, aunque en el fondo creo lo que quieren decir es "no entiendo por que lo haces, pero... adelante! Cumple tu sueño, zumbao!" La semana que viene os lo cuento.
Por cierto, en el evento coincidí con Alfonso García, (@Almasyrunner) organizador de la Trans Montesblancos Trail. Con Alfonso me había comunicado bastante a través de redes sociales y por correo electrónico. Finalmente pudimos hablar un rato en persona. También correrá la noche del domingo, aunque supongo que no seguiré su ritmo. ¡Siempre es un placer conocer a corredores de su talla!

lunes, 16 de abril de 2012

¿Cómo seleccionar la primera ultra? (parte 2)

tal y como prometí hace 4 días, aquí dejo la segunda parte de la traducción del artículo de David Horton

al igual que en la primera parte de la traducción, antes de criticar, que sepáis que no soy experto en traducciones :-)

(5) los días previos

Los días previos a la carrera pueden ser increíblemente difíciles. Cuando empezaste a pensar y a hablar sobre la carrera,  tres meses atrás, todo parecía divertido, excitante y “posible”. Ahora la realidad se impone y no tienes claro poder hacer 32 km, y mucho menos 80. Parece una tarea “imposible”. No tengas miedo. Esto es común a casi todos los corredores de ultra-distancias, incluso los que tienen más experiencia. La última tirada larga debería ser una semana antes de la carrera. La semana típica antes de la carrera yo la planteo con 13 km el lunes, 10 el martes, y 6 el miércoles y jueves. Descanso el viernes si la competición es el sábado. Ten en cuenta que esa semana es mejor quedarse corto que pasarse. Lo único que puedes hacer esa semana si fuerzas es lesionarte. Todas las salidas deberían ser esa semana a un ritmo extremadamente suave (no cronometres).
Las noches del martes, miércoles y jueves intenta dormir mucho. Normalmente la noche anterior a la carrera no vas a dormir muy bien. Aunque no duermas casi nada, no afectará a tu rendimiento si has dormido bien las tres o cuatro noches anteriores.
A partir del miércoles deberías empezar a comer carbohidratos en todas tus comidas. No cometas el error de comer demasiado, sobretodo la noche anterior. Si te excedes, lo único que conseguirás es tener que incrementar el número de “paradas en boxes” para regar y fertilizar los campos. El día anterior deberías también hidratarte bien. ¿Cómo saber cuando se está bien hidratado? Cuando tengas que ir al baño con frecuencia, y la orina sea clara, entonces estarás bien hidratado.
¿Deberías tener un equipo de apoyo? Creo que tenerlo es buena idea. Te pueden ayudar en tus necesidades especiales y en darte soporte moral. Además te presionarán (espero que de buenas formas) para que termines la carrera. No les querrás defraudar ya que están cediendo su tiempo para que puedas realizar tu sueño. Como director de carrera, yo preferiría que nadie llevara equipo de apoyo, porque ello conlleva problemas de estacionamiento en los puntos de avituallamiento.
Antes de tu primer ultra debes contarle a todo el mundo lo que vas a hacer, para que luego tengas que rendir cuentas. Además, es una buena idea que escribas todas las razones por las que vas a finalizar la carrera. Durante ésta, muchas veces llegarás a plantearte los motivos para continuar. Piensa entonces en la lista que has escrito y recita las razones por las que debes hacerlo.
Si llevas un equipo de ayuda (tripulación) asegúrate de que tendrás una gran variedad de alimentos. ¿deberías comer durante la carrera? Posiblemente. Si ésta dura 6 o 7 horas o menos, yo suelo cosumir principalmente líquidos. Si es más larga, tomo además algo de comida sólida. ¿qué clase de líquidos? Agua, bebidas isotónicas y bebidas carbonatadas. Mejor que sean frías, ya que las bebidas frías salen antes del estómago que las bebidas templadas.
Deberías probar distintas bebidas isotónicas durante las tiradas largas para ver si puedes consumirlas durante un largo periodo de tiempo. Muchas bebidas de este tipo sientan bien al principio, pero resultan nauseabundas al cabo de 6-7 horas. Personalmente creo que “Conquest” es la mejor bebida deportiva. Cuando corrí en el Trail de los Apalaches (2144 millas) en 1991, bebí alrededor de seis litros y medio de “Conquest” todos los días, durante 52 días seguidos. No me cansé de ello en ningún momento y me funcionó a la perfección. Sobre bebidas carbonatadas, suelo beber tanto “Pepsi” como “Mountain Dew”. “Mountain Dew” puede ser mejor ya que tiene más cafeína que cualquier otra bebida carbonatada (a excepción de Jolt Cola)
Sobre comidas, no hay ningún secreto especial. Después de un tiempo, nada resulta atractivo o apetitoso. Lo mejor que se puede hacer es tener una amplia variedad de alimentos, como galletas de chocolate, barritas energéticas, sándwiches de pavo y queso, sopa, fruta como la sandía, caramelos, etc. Yo principalmente como caramelos Skor, galletas de chocolate y patatas chips. Deberías consumir estos alimentos durante los entrenamientos para ver cual se adapta mejor a ti.

(6) La carrera…. Llegó el gran día!

Este es el día en el que tanto has pensado y para el que tanto has entrenado. Puede ser el día más gratificante como corredor. Cuando te acuestes la noche anterior, deberías ponerte dos alarmas. Esto aumenta las probabilidades de que duermas mejor. Con sólo una alarma puedes estar pendiente de no quedarte dormido y con este pensamiento no hay forma de dormir bien. 
Te deberías levantar como mínimo una o dos horas antes del inicio de la carrera y tomarte el tiempo suficiente para vestirte, comer, ir al baño y llegar a la zona de salida al menos 30 minutos antes de la salida. ¿Cuál debería ser el desayuno ese día? Algo ligero y fácil de digerir, con alimentos como cereales, gofres, galletas, zumos, café, leche… Personalmente suelo comer alguna galleta o gofre, una o dos tazas de café y un vaso de leche. Entre el desayuno y el inicio de la carrera llevo un botellín de agua y voy bebiendo continuamente, intentando mantenerme muy hidratado.
Cuando el resto de corredores se pongan en la línea de salida, sitúate en la parte trasera. No trates de situarte en la parte de delante. Si lo haces, lo pagarás tarde o temprano. Empezarás a un ritmo alto, aunque sientas que el ritmo que llevas es fácil.
¿A que ritmo debo ir y como me preparo mentalmente para correr 50 millas? Según Tom Osler se debe dividir la carrera en tercios. El primer tercio no se debería notar, deberías sentirte como si estuvieras dando un paseo por el parque. El segundo tercio lo deberías llevar de una forma también relativamente fácil, con cierto nivel de malestar. En el último tercio es donde realmente empieza la carrera. En ese momento es cuando debes apretar los dientes y concentrar todas tus energías mentales en terminar la carrera. En cuanto a ritmo, piensa en la hora en la que tienes previsto finalizar. Si piensas terminar en 12 horas y has empezado a las 6:30 a.m. tienes que tener en cuenta que el ritmo que llevas te tiene que permitir seguir corriendo a las 3, las 4, las 5 y las 6 p.m. Esto te ayudará a ponerte un freno durante los primeros compases de la carrera. En general, el ritmo de carrera debe ser algo más lento que el ritmo normal al que sueles correr. Cuando andes, debes hacerlo de forma rápida, tal y como habrás practicado durante los entrenamientos.
¿Cuándo hay que empezar a caminar en la carrera? Si esperas hasta sentir la necesidad, has esperado demasiado tiempo. Hay que empezar a caminar desde el principio…, cuando se ataca a la primera colina. Esto puede ser muy difícil de hacer. Lo se por experiencia. En la JFK 50 Miler hay una subida de varias decenas de metros en montaña entre los kilómetros 3 y 5. Mezclé andar y correr mientras subía esa montaña. Mi hijo me esperaba arriba para darme una botella de agua. Me preguntó qué estaba yendo mal, ya que estaba en la posición entre 30 y 40. Le dije que nada iba mal, y que la gente que había pasado antes de mi iba demasiado rápido. Podría haber corrido todo el camino hasta la cima, pero no lo hice. Finalicé en segunda posición, 53 segundos después del ganador, estableciendo un record en la carrera que todavía a fecha de hoy perdura.
Debes llevar una botella e ir bebiendo de forma continua a lo largo de la carrera. Ingiere “bebidas deportivas” tanto como sea posible. Si notas molestias en el estómago, cámbiate a agua durante un corto periodo de tiempo. Normalmente yo no bebo Mountain Dew ni Pepsi hasta las etapas finales de la carrera, o hasta que no me siento fatigado o mareado. Tom Olser solía beber te, endulzado con 1 kilo de azúcar cada 5 litros de te. Después cambió a medio kilo cada 5 litros. Nunca te deberías sentir sediento. Puedes perder un 1.5% de tu peso antes de que se active el mecanismo de la sed. Cuando se llega a perder un 3%, puede haber una clara pérdida de rendimiento. En mi caso, en muchas ultras gano peso durante la carrera porque bebo mucho. Intento cuadrar el momento de beber y comer con el momento en que estoy andando al subir una cuesta. Además, es mejor para tu equipo de ayuda encontrarte en el pie de la colina o montaña que en la cima.
¿Cómo saber si se está bebiendo suficiente? Mientras sigas orinando y la orina sea de color claro, estarás bebiendo suficiente. Si no orinas con frecuencia (o no orinas) o la orina es de color amarillo, no estás bebiendo suficiente. En cierta ocasión oriné 21 veces en 67 kilómetros!
Si el clima es caluroso, debes concentrarte más en el volumen de líquidos, quizás beber más agua a cambio de las bebidas recuperadoras. Si hace frío, céntrate en beber bebidas recuperadoras, incluso aumentando la cantidad de sales diluidas.
Una de las preguntas más frecuentes es “¿en que se piensa?” Debes estar constantemente haciendo un seguimiento del cuerpo, decidiendo si el ritmo que se lleva es el adecuado, si se está bebiendo suficientemente, andando suficientemente... Antes de llegar a un avituallamiento piensa qué vas a necesitar. Si no lo planificas perderás tiempo en la estación de ayuda o con tu tripulación determinando qué necesitas. Hay que entrar y salir del avituallamiento lo más rápido posible. Dos o tres minutos pasan muy deprisa. En la Mountain Masochist hay 16 avituallamientos. Si dedicas dos minutes de más en cada avituallamiento, se te va media hora de la carrera.
Llegará un momento en la carrera en el que te parecerá que no avanzas aunque tu esfuerzo es enorme (normalmente ocurre entre los km 40 y 65). No te dolerá nada en concreto, simplemente te sentirás cansado y débil, como un anciano con muy poca energía. ¿Qué se debe hacer en este caso? Sigue comiendo y bebiendo todo lo que tu cuerpo pueda soportar. Probablemente estés notando un bajón de azúcar en sangre, o estés deshidratado, o ambas cosas.
Sigue avanzando… aunque sea de forma muy lenta. Piensa que “nunca pude ser peor”. Aunque tengas que andar durante un amplio periodo de tiempo, estás avanzando, y un largo paseo te puede sacar del pozo.
En 1980 estaba corriendo mi primera 100 millas. Old Dominion. Alrededor de la milla 76 empecé a sufrir náuseas y vómitos. Comprobé el tiempo que llevaba, y vi que podía seguir andando lo que quedaba de recorrido e incluso así bajar de las 24 horas. Caminé desde la milla 76 hasta la 90. A partir de ese punto empecé a sentirme mejor y me lancé a correr de nuevo. A partir de ahí progresé y finalicé con un tiempo de 21 horas y 45 minutos.
Finalmente se llega a ese punto en el que te das cuenta…”Voy a terminar” Es difícil decir cuando ocurre. Quizás entre las millas 40 a 48. Cuando esto sucede, la actitud irá cambiando a medida que te vayas dando cuenta de que vas a lograr algo que pocos corredores (y muchas menos personas) consiguen: finalizar una carrera de 50 Millas. ¡Sueño realizado!

 (7) Recuperación . . . Qué hago ahora?
 
Al día siguiente deberías salir y andar 20-30 minutos, o correr muy despacio durante 3-5 kilómetros y posteriormente darte un baño con hidromasaje, o tomar un baño caliente y relajante. Durante los días siguientes se debe aumentar progresivamente el tiempo y distancia que se corre.
Durante unos días (5-10) estarás mentalmente en un punto álgido. Posteriormente te puede dar un bajón físico y mental. El tiempo se encargará de corregir los altibajos. Asegúrate de estar bebiendo  suficiente agua durante los 2-3 días después de la carrera. Asegúrate también de reponer los carbohidratos para recargar las reservas de glucógeno. Recuperarse de una ultra suele ser parecido a la semana previa a correrla, en términos de entrenamiento, alimentación y descansos.
Una forma fácil de dejar atrás la carrera es plantearse un nuevo objetivo. Así conseguirás dirigir la atención hacia el futuro, en lugar de prestar atención al pasado.
Cuando termines tu primera ultra te sentirás como si hubieras conquistado el mundo. Querrás contarle a todo el mundo la grandeza que has logrado. Hay tendencia a pensar que no podrás correr más lejos… Error. Ahora que sabes que puedes terminar, puedes trabajar en mejorar el tiempo (y ten por seguro que puedes si quieres). Puedes seguir en los laureles… o plantearte un nuevo sueño que perseguir.

jueves, 12 de abril de 2012

¿Cómo seleccionar la primera ultra?

Esta es la pregunta que me estaba haciendo el día que encontre el artículo que podéis leer a continuación. En internet hay mucha información, pero esta de David Horton, me pareció lo suficientemente interesante y útil como para traducirla y compartirla.

Yo ya tengo seleccionada mi primera ultra, el próximo domingo 22 de Abril. Zaragoza - Huesca. 75 Km. 

Aquí os dejo el enlace al artículo original en inglés.  Completing Your First Ultra-Marathon

Y aquí os dejo la primera parte de la versión traducida. La otra parte, a ver si la tengo para la semana que viene. Antes de criticar, que sepáis que no soy experto en traducciones :-)

(ultreros: dejad vuestros comentarios y aportaciones y las introduciré en el siguiente artículo para conocimiento de los novatos como yo)

The Ultimate Running Experience:
Completing Your First Ultra-Marathon
By David Horton

Durante nuestra juventud tenemos delirios de grandeza. Nos imaginamos completando grandes metas y convirtiéndonos en deportistas destacados. Vemos los Juegos Olímpicos y otros eventos deportivos y nos visualizamos a nosotros mismos en el podio,  recibiendo los elogios de nuestros colegas y del público en general. Vemos la agonía y el éxtasis en el Mundo del Deporte, y soñamos con la emoción de alcanzar la victoria.
De alguna forma, pasa el tiempo y antes de darnos cuenta nos encontramos casados, tenemos hijos, un trabajo, una hipoteca y esos sueños de niño pasan a ser simplemente eso: SUEÑOS. No tenemos tiempo o ganas de entrenar, o vemos claramente que no nos convertiremos en atletas (suele ocurrir cuando pasamos de la trentena)
Crecí como la gran mayoría, practicando deportes de equipo (basket y fútbol). En la escuela jugué algo al baloncesto y practiqué el cross durante una temporada. En los años posteriores me casé, tuve dos hijos, practiqué el deporte de forma esporádica, gané peso y finalmente volví a la escuela de post-grado.
En la primavera de 1977 volví a correr, empezando con 3 millas (casi me muero por correr esa distancia). No finalicé mi primera carrera (una maratón), pero me enganché y lo sigo estando desde entonces. Posteriormente completé un maratón y me trasladé a Virginia en 1978. En 1979 me enteré de que existía una carrea de 50 millas en Maryland, llamada “John F. Kennedy 50 Miler”. Leí todo lo que pude (que fue poca cosa en aquellos tiempos) y entrené todo lo duro que pensé que podía. Me puse en contacto con Tom Osler y seguí su consejo. El y Ed Dodd habían escrito un libro titulado “Ultramarathoning: el siguiente reto”. Compré el libro y me lo leí a fondo.
El 19 de noviembre de 1979 terminé la JFK 50 Miler en 7:34, finalizando el 24º de 405 corredores. Desde entonces he terminado alrededor de 70 ultras, ganando varias de ellas. El momento más excitante, divertido, agradecido y que más me ha llenado en mi carrera atlética es haber cruzado la meta ese día.¡Ni los atletas americanos que hayan recibido medallas de oro en los Juegos Olímpicos se habrán sentido más orgullosos de lo que yo me sentí ese día!  

(1)   que te hace pensar que puedes completar una ultra?

Tu también puedes experimentar estas sensaciones terminando tu primera ultra. El 99% de los corredores nunca lo probarán porque lo perciben como algo inalcanzable. Si eres de esos, te sugiero que te apuntes a una estación de ayuda (avituallamiento), o que formes parte del equipo de ayuda de algún corredor, o simplemente vete a la línea de meta. Como director de la Mountain Masochist, lo que más me gusta es ver a la gente terminar su primera ultra. La emoción, la excitación… hace que merezca la pena todo el esfuerzo que los corredores han invertido en terminar la carrera. Ves dolor, fatiga, cuerpos rotos, pero también ves gente de todas las formas y edades volviendo a ser como un niño que cumple sus sueños. Mucha de la gente que ves es gente normal haciendo cosas extraordinarias. Completar una ultra está al alcance de casi cualquiera que tenga ganas, que sea disciplinado y que trabaje duro a lo largo de un periodo de entrenamiento y durante la carrera. 


 (2) cómo seleccionar tu primera ultra

Técnicamente, cualquier distancia más allá de un maratón (42,196 Km) se considera una ultra. De todas formas, la distancia a partir de la cual se considera una ultra es de 50 Km. Muchos ultra-corredores (entre los que me incluyo)  consideran que las ultras auténticas son a partir de 50 millas (80 Km) o más
Busca una carrera de 50 millas que se celebre en otoño, y que sea “punto a punto” si es posible. El otoño es mejor que la primavera. En otoño el tiempo puede ser frío o cálido, o simplemente estar bien. Para todos estos climas tu cuerpo estará ya  aclimatado después del verano. En primavera el tiempo puede ser más caluroso de lo previsto y puedes no estar aclimatado. Una carrera punto a punto es mejor psicológicamente porque te sientes como si estuvieras yendo a algún sitio. Si la carrera consta de un par de vueltas tampoco está mal. Cuando tiene más de dos vueltas, es muy tentador detenerse al pasar por la línea de salida/meta.
Selecciona una carrera consolidada, conocida, que tenga muchos avituallamientos y en la que normalmente participe un gran número de corredores. Si la carrera está bien consolidada no tendrás que preocuparte mucho sobre las marcas que indican el recorrido ni sobre si los avituallamientos están suficientemente bien distribuidos y acondicionados. El mínimo número de avituallamientos que yo considero necesario es uno cada 8 km. Algunas carreras no tienen tantos debido a la dificultad de acceso en el trazado. Con diez o más avituallamientos los corredores no deben preocuparse en cargar con material de ayuda.
También tienes que decidir si correr por carretera o por caminos. A principios de los 80, las carreras de 50 millas por carretera eran muy populares, pero hoy en día las carreras tipo Trail lo son más. Pienso que para una primera ultra es mejor elegir una Trail de 50. Las Trail son más fáciles de correr para el cuerpo y para la mente. Si corres por carretera, tendrás una gran tendencia a correr más rápido de lo previsto, y terminarás sintiendo la dureza del asfalto. 

 (3) Entrenando para tu primera ultra.

Mucha gente da por sentado que la progresión normal debería ser 5K’s, 10K’s, 10 millas, maratón y finalmente 50 millas (80km). Pienso que para la mayoría de casos esta es la progresión adecuada. De todas formas, no creo que necesariamente se deba correr una maratón antes de correr una ultra. Conozco algunos corredores cuya primera carrera fue una ultra. De hecho, muchos corredores no se plantearán una ultra después de haber finalizado una o dos maratones. Pensar en correr casi dos maratones seguidas, sufrir el doble,  entrenar tan duro el doble… es algo impensable para mucha gente
Pero no es el doble. No duele el doble. De hecho, las ultras son más fáciles que las maratones. Una maratón es mucho más intensa y la mayoría de la gente corre a buen ritmo a lo largo de los 42 km, mientras que en el mundo de las ultras, sólo los atletas de élite son capaces de correr los 80 km. sin parar. Hay corredores que alternan  correr y andar y que finalizan antes que algún corredor de élite (de los que corre durante todo el trazado).
Cuanto más hayas corrido, más probabilidades tendrás de terminar tu primera ultra. No se cuánto es el tiempo  mínimo que deberías haber corrido antes de tu primer intento, pero te sugiero que seis meses o más. Cuando hayas seleccionado la carrera, intenta entrenar durante 3 meses incrementando de forma gradual hasta alcanzar un máximo de 65-80 Km. por semana las últimas 2-3 semanas antes de la carrera. Deberías entrenar 6 días a la semana, descansando el día siguiente de la salida larga. El día anterior a la tirada larga debe ser muy ligero. ¿Qué es una tirada larga? Si tu media diaria está entre 6 y 10 km, una tirada larga debería ser de 15-20 km. Si normalmente corres entre 10 y 13, la tirada larga debería ser de 20-25 km. Finalmente el objetivo debería ser completar 2-3 tiradas de 32-40 km. antes de la carrera.
¿Debo correr a lo largo de todo el camino durante las tiradas largas? No. De hecho, uno de los problemas que muchos corredores que se inician en las carreras de ultra-distancia, es que no saben cuánto hay que andar en la primera carrera. Se han entrenado en correr, pero no en andar. Yo sugeriría incluir tramos andando en las tiradas largas. Anda durante las cuestas. O alterna correr durante un cierto tiempo y andar durante otro. En mis primeras ultras corría durante 25 minutos y andaba durante 5, hasta que me cansaba. Entonces cambiaba a 20 y 5, y después a 15 y 5. Si entrenas por caminos o pistas con desnivel, puedes simplemente andar durante las subidas y correr el resto del trayecto.
El principio clave para cualquier corredor es la especificidad. El entrenamiento debe ser lo más parecido al terreno y a las condiciones que se darán el día de la carrera. Si vas a participar en una ultra por caminos, entonces la tirada larga debe ser por caminos. Si vas a correr en altura, o tu carrera incluye largas subidas y descensos, entonces te debes preparar y entrenar en esas condiciones en la medida de lo posible. ¿Debo correr en por caminos siempre si mi carrera va a ser por caminos? NO. Normalmente yo sólo corro por caminos en mis salidas largas. Ocasionalmente corro un par de veces por semana por caminos. También pienso que deberías hacer una tirada media a la semana, normalmente por asfalto y a buen ritmo (tanto o más rápido que el ritmo diario). El día anterior y el posterior también deberían ser relativamente suaves.
El objetivo en el primer ultra debe ser finalizar. Intenta no pensar en ninguna marca en particular, o persona a la que quieras ganar o seguir. ¿Cuánto me costará finalizar 80 km.? Cuando empecé a correr ultras me dijeron que multiplicara mi tiempo en maratón por dos y le añadiera dos horas. Según esto, un maratoniano con una marca de 3:30 horas debería finalizar una ultra de 80 en 9 horas. Creo que está bastante acertado para ultras de carretera, pero no para trail. Una mejor aproximación para trail es multiplicar el tiempo de maratón por tres.

(4) Equipo para la primera ultra.

(nota: esta parte la encuentro desfasada...)
Para cualquier corredor, la pieza más importante del equipamiento son las zapatillas. Personalmente no creo que las zapatillas que se han diseñado específicamente para caminos sean mejores que cualquier típica zapatilla de corredor. Si vas a correr por caminos debes hacerlo con zapatillas que tengan estabilidad, tracción y durabilidad suficiente. Yo llevo las Niké Air Pegasus tanto para carreras de trail como para carretera. Creo que es la mejor y más económica zapatilla para cualquier tipo de carrera.
Deberías también invertir en algún tipo de riñonera o cinturón en el que poder llevar comida, utensilios de primeros auxilios, líquidos y otras cosas. Yo uso la estándar de Angeles Pack Co. Lleva dos botellas de 0.6 litros y un bolsillo entre las dos. Lo mejor que tiene es el cierre con velcro. Lo puedes atar o desatar rápidamente y el velcro no se desliza. La botella de mano que lleva la encuentro también muy funcional tanto para entrenar como para competir. Otras compañías como Ultimate Direction, también tienen buenos productos.
Si eliges la carrera correcta, con los avituallamientos adecuados, no necesitarás  cinturón/riñonera y podrás salir simplemente llevando una botella de agua.
Considera llevar algún tipo de gorra,  gafas de sol.  Si el ambiente va a ser frío, deberías llevar una capucha de lana o polipropileno. Si eres sensible al frío, guantes de algodón. Y si el día va a ser frío y lluvioso, alguna prenda de Gore-Tex.
Los pantalones cortos, sin costuras, deben haber sido probados con anterioridad en largas distancias. Mientras corría en los Apalaches en 1991, me di cuenta que correr con mallas de ciclista debajo de los pantalones eliminaba cualquier tipo de rozadura. Nunca me habían gustado ese tipo de pantalones y siempre había pensado que la gente que los usaba lo hacía para marcar. Después de 3 días en el A.T. tenía rozaduras en la parte interior de los muslos. A sugerencia de Gary Buffington empecé a usar unos viejos pantalones cortos de ciclista. Desde entonces no he tenido nunca más ningún problema de rozaduras y nunca más he tenido que usar vaselina.  Para la parte superior, para mi la mejor prenda es la capilene de Patagonia (peso ligero). Manga corta con buen tiempo, y manga larga cuando hace frío. Este material te mantiene seco y cálido en invierno y fresco y seco en el verano.


lunes, 9 de abril de 2012

Curado

Vaya por delante que no hablaré de jamón serrano. Como los que me vais leyendo asiduamente ya sabéis, arrastraba una lesión en la planta del pie desde mitades de Noviembre. Me dijo el fisio que inflamación de la fascia (fascitis), aunque a mi me cuadra más una metatarsalgia.  He leído mucho sobre el tema (craso error), me he autoformulado varias hipótesis, me he autodiagnosticado... en fin, todo lo que no hay que hacer.
Me dolía exactamente aquí
Por lo que he visto, esto es como llevar al niño al pediatra. Cada uno dice lo que le parece y lo dice muy convencido. Y posiblemente todos tengan razón, o aunque no la tengan, al final las cosas se solucionan si tenían solución. Y sino, no.

En lo de este tipo de lesiones, según todo lo que he leído y oído, hay dos tendencias. A saber:
- "como esto no lo cures se te puede complicar mucho más y llegar a imposibilitarte el correr para siempre. A fulanito, que juega en primera en el tal y cual, le pasó lo mismo y tuvo que parar del todo 3 meses. Te recomiendo que hagas lo mismo".
- "no pasa nada por seguir corriendo. Esto tiene su ciclo y no irá mejor ni peor hagas lo que hagas. Tu sigue igual".

Y entre estos dos extremos, una laaaaaaarga retahíla de opiniones de expertos de cafetería o de webs personales que afirman saber como curarte y casi te obligan a seguir sus paso, so amenaza de que sino lo haces nunca volverás a correr. 

Pues bien. Se puede decir a fecha de hoy que ya no me duele el pie. Me he curado. Y voy a resumir lo que he hecho desde que empezó el dolor, hasta hoy, principios de abril. Luego cada cual que saque sus conclusiones. Lo que cuento aquí una experiencia vivida en primera persona.

Me di cuenta de que me dolía el pie y seguí corriendo. Coincidió con la semana después de la maratón de Zaragoza, en Noviembre. Lo achaqué a la sobrecarga y no le di mucha importancia. Inicialmente el dolor partía de la base del tercer dedo del pie derecho. Cuando tiraba de éste hacia arriba, notaba un dolor bastante intenso en esa zona. Pero el dolor no impedía correr, y además cuando corría me desaparecía. Seguí corriendo, aunque bajé la intensidad.
A mitades de Diciembre el dolor ya se extendía a toda la planta del pie, de vez en cuando algún pinchazo al apoyar, quemazón en la zona, etc. Cada mañana al levantarme y apoyar el pie en el suelo... dolor. Vaya forma de empezar el día. No sabía como pisar.  Tenía que andar apoyando mal el pie durante los primeros minutos del día. Disminuía con el avance de la jornada, y cuando corría. Dolía pero poco, con lo que disminuí la carga de trabajo pero no paré del todo.
A finales de diciembre y principios de enero corrí poco, pero corrí. Con dolorcillo, pero corrí. Consideraba el dolor asumible.
En enero y después de una visita al fisio, empecé a poner el pie en un barreño de agua con cubitos casi todas las noches, sobretodo los días que había salido a correr. Los que no, trabajaba la planta del pie mientras veía la tele, ya fuera manoseándola con mis manos, haciendo rodar una pelota de golf, o moviendo un botellín de 0.3 litros de agua congelada (un cubito en forma de botella, vamos) hacia adelante y hacia atrás, con el pie descalzo. Combinaba aplicar frío con masajear la zona.
Durante la segunda mitad de enero y todo febrero bajé el número de días que salía  a correr, y no hice tiradas de más de 45 minutos o una hora. Guardé descanso periodos de 6-10 días. En fin, descansé bastante, aunque sin llegar a lo del "reposo absoluto". A mitades de febrero el dolor de la planta había desaparecido y se había vuelto a concentrar en la zona de la base del dedo del medio (en el metatarso). Me levantaba por las mañanas y apoyaba el pie sin dolor (Aleluya!). Salía a correr y me dolía un poco, pero no pasaba de un dolor suave y puntual en la zona del dedo. Seguí, y todavía sigo algún día, con los barreños de agua con hielo para activar la circulación sanguínea en la zona.
En marzo tampoco me pase en cuanto a días, pero incluí tiradas largas, de más de 20 Km. El pie, sin problemas.
En abril he acumulado 110 Km. los ocho primeros días y no noto ningún dolor. Sólo una ligerísima molestia, aunque si después de correr esto no me doliera nada, tampoco lo encontraría normal. A estas alturas me considero curado.
En mi opinión, creo que los problemas de tendones en muñecas, pies, hombros... tienen su ciclo de vida de varios meses. Un día empieza el dolor, y otro desaparece. El dolor es un indicador del cuerpo de que algo va mal, con lo que supongo que sería de tontos seguir "como si nada", pero tampoco tengo claro que por detenerse en seco y no hacer nada mientras duele, se vaya a curar antes. En mi caso me ha ido bien escuchar a mi cuerpo y adaptarme a lo que sentía: ir descansando algunos días, no forzar la máquina, activar la circulación masajeando la zona, alternar frío y calor... y sobretodo, no por sentir una ligera mejora olvidarme de que estaba lesionado.
Es posible que si no hubiera hecho nada de esto me hubiera recuperado en el mismo tiempo (semana más, semana menos). No lo sabré nunca.
Lo que si que se es que han sido 3 meses, que no he parado de correr, que sí que he adaptado las sesiones y descansos a la situación de cada momento, y que "me he tratado" con masajes, ejercicios y frío/calor.
Y aunque estas molestias estoy seguro de que se arrastran toda la vida,  estoy curado. Espero!

martes, 3 de abril de 2012

Adios, Caballo Blanco.

Se ha ido. Micah True, conocido en el mundo del ultra running como Caballo Blanco ha muerto mientras corría. Es un personaje que me fascinó cuando me leí el libro "Nacidos para correr" (Born to run) de Cristopher McDougall. El libro, que recomiendo enérgicamente, es una novela basada en hechos reales en la que el escritor entra en contacto con un misterioso personaje (Micah True) que ha abandonado su vida de boxeador y se dedica a correr por las sierras de las Barrancas del Cobre (Mexico) donde habita una de las últimas tribus consideradas corredoras, los Tarahumara. Caballo Blanco, que así se hace llamar organiza una carrera benéfica que aún hoy se celebra y que reune a grandes corredores de ultradistancias para competir con los propios Indios Tarahumara. La última edición de esta carrera se ha celebrado el 4 de marzo.
A raiz de leer el libro, me hice seguidor en facebook y twitter de Micah True. De Caballo Blanco. Yo era uno de los miles de seguidores, que día sí y día no leían sus anotaciones en las redes sociales, miraba sus fotos, pulsaba un "me gusta" de vez en cuando e incluso dejaba algún comentario en su muro.
El pasado viernes leí que Caballo Blanco había desaparecido a principios de semana cuando salió a correr 12 millas (ni 20 km). Durante unos días se le estuvo buscando, con caballos,  helicópteros, policía, y un grupo de corredores que colaboraron en la búsqueda y peinaron una superficie de 1000 km cuadrados. El domingo por la mañana leí en un tweet que lo habían encontrado muerto. Posteriormente leí la noticia en la versión electrónica de los medios de comunicación. Todavía no hay detalles sobre la causa de su muerte, pero parece ser que lo encontraron sin traumatismos y sin signos de violencia.
Me quedé algo descolocado, supongo que como si se muriera cualquier actor famoso, jugador de futbol, político, músico... Gente a la que no conoces de nada pero que a base de seguirles en los medios están en tu día a día. Micah no era muy conocido en general, pero sí en el mundo de los corredores de ultra fondo. Su lema: "Run Free!"  Un buen tipo, supongo.
Descansa en paz.  Corre libre, Caballo, allí donde estés.

lunes, 2 de abril de 2012

Balance de Marzo

Este mes me he puesto a prueba.  Después de la fascitis que he arrastrado hasta hace un mes, y que doy por finiquitada, escribía en el anterior balance que durante marzo tenía que empezar a acumular kilómetros si quería estrenarme en ultradistancias en abril o mayo. En febrero no hice ninguna salida de más de 20 km. Marzo ha sido distinto. No he salido muchos días (13 frente a los 18 de febrero) pero he acumulado más kilómetros (196 frente a los 170 de febrero). He hecho tiradas más largas y a ritmo suave. Me hubiera gustado salir más días, pero a veces la vida que uno tiene aparte de la de corredor (que sí, que la tengo) no te permite hacer lo que quieres.
En cuanto a carreras, uno de los objetivos para 2012 era la carrera del Ebro, de 18.5 km y algo de desnivel. La corrí y la terminé en 1:29 horas, con muy buenas sensaciones.

Las cifras que han salidos son:

- he salido a correr 13 días.
- he corrido durante unas 21 horas.
- he corrido 196 kilómetros.
- he corrido 6 tiradas largas (más de 18 km).


En abril tengo previsto correr la Jorgeada. Una marcha nocturna que va de Zaragoza a Huesca, y que este año se estrena en "modalidad corredor". 75 km. Nunca he corrido más de 48 km seguidos. Ya os contaré si finalmente la corro, y cómo la termino (si la termino, of course). De momento, los próximos 15 días voy a intentar acumular muchos metros, a correr de noche con el frontal, a probar la alimentación mientras corro, y a llegar preparado para la noche del 22 al 23.